viernes

Desde la rabia

Últimamente me es muy dificil escribir. Parte de la culpa la tiene el calor, que embota mi lógica de manera atronadora. La otra parte -bastante más grande- la tiene la rabia.

Y es que, señores, estoy bastante harto. La paciencia se me escapa entre los dedos cada vez que veo un debate o un discurso político. Son  como  unos niños malcriados: Irresponsables, inmaduros, irrespetuosos, incultos, inútiles, interesados, inconscientes y rotundamente imbéciles. Cortos de vista. Egocéntricos y difamadores. Profesionales en eso de infravalorar aquello que gobiernan, aquello de lo que viven.

Nos presentan la política como un circo bicolor en el que el principal espectáculo consiste en ver como se cubren de heces los unos a los otros. Y nosotros, inútiles como nadie, aplaudimos a aquella pila de cacota que nos cae mas simpática, le votamos y nos sentimos orgullosos de haber puesto a un montón de mierda a la cabeza de nuestra triste nación. Pero la historia no acaba aquí, que dentro de cuatro años nos iremos quejando por ahí de lo mal que lo ha hecho nuestro "presi" y votaremos al otro -que no es más que la misma mierda con otra chapa-, pensando que va a ser lo más de lo más y que, ya de paso, jodemos al "Peta-Zeta", que se lo merece.

Pero lo de todos estos amos de la monserga viene cabreándome desde que tengo un mínimo de razón . Ha sido otro suceso más concreto lo que ha hecho que me hierva la sangre: Las putas JotaEmeJotas.

Sí, me refiero a este archiconocido evento a medio camino entre un macrofestival y una misa. Una concentración donde católicos de todo el mundo podrán regodearse en lo cristianísimos que son mientras veneran a su lider y se arrepienten de sus múltiples abortos y coitos con personas de su mismo sexo, un espectáculo.

Pero ustedes dirán: "Señor Flashblack, ¿Qué de malo tiene esto?" . Y es aquí donde la cosa se complica un poco más.

Yo sería feliz si esta gente viniese aquí, se pagase su alojamiento y sus caprichos y luego, volviese a su casa más purificada que la mismísima María -La virgen, que la Magdalena es trigo de otro costal-. Pero no, resulta que al grueso de este colectivo el mismísimo gobierno de Espiña le proporciona gratuitamente: alojamiento, transporte público, acceso a museos y exposiciones... A costa de los contribuyentes. Eso sí, si no crees en palomas que dejan preñada a la gente por ahí, te jodes y pagas, que por algo Espiña es un estado aconfesional.

Así que con dos güevos y cargados de razón, unas gentes de Madrid -Entre los que se encontraban tanto ateos cómo cristianos-, organizaron una manifestación pacífica para mostrar su desacuerdo respecto a esta osadía guvernamental. El recorrido de la manifestación Laica -Ese fue el nombre que se le dio- fue aprobado por los organismos correspondientes convirtiéndose en una manifestación legal.

Yo no puede estar ahí -y no saben como me duele- aunque a los que sí que estuvieron, les dolió más.



[sarcasmo]Parece ser que esta temporada el azul es el nuevo gris y el miedo, marca tendencia. Aunque en el fondo, los manifestantes estos, se lo tienen bien merecido. Con el mal que se está dando nuestra productiva clase política por convertirnos en borreguicos que mandar de la cuna al ataúd sin pena ni gloria y a ellos no se les ocurre otra cosa que manifestarse. ¡Qué juventud más desagradecida!.[/sarcasmo]

Seriamente -y concluyendo, que es gerundio- me da verdadera pena -y asco- el ver como intentan refrenar la razón a base de porrazos . Nada de esto ha salido en los telediarios. Prefieren sacar al Papa recorriendo a 200Km/h el centro de Madrid en su buga equipado con ventanillas de diez centímetros de cristal laminado y a miles de monjas haciendo la ola, cosa harto interesante.

Miedo, censura y apología del catolicismo; para que luego digan que no sabemos lo que fue vivir cuando Franco.

1 llamadas:

Rafael Indi dijo...

Un santo padre que ni es santo ni es padre.
Cuídese K.G.

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